Los rumores acechan al Káiser

Nunca he sido de chismorrear o andar contando cosas de las que no estoy seguro al cien por cien de si son ciertas, pero la ocasión merece lanzar algo que muchos otros bloggers y medios ya ha contado. Al parecer, las que entendíamos como meras lucubraciones e hipótesis que acechaban al actual director creativo de la casa Chanel parecen ir tornándose en algo más verosímil conforme han pasado las semanas, y ya se habla de posible final feliz (o tal vez no) de la relación amorosa entre nuestro káiser y la maison francesa.

Lo cierto es que hace unas semanas, cuando la polémica de Dior y John Galliano teñía de interés frívolo a tantos diarios y revistas sensacionalistas, una personita para nada inmersa del todo en la moda, pero sí muy inteligente y con un conocimiento de política y economía mucho mayor que el mío, me comentó lo que todo ello le parecía. Llegué a una conclusión después de todo nuestro tan largo debate en una clase de la universidad.


Hemos sido tontos, definitivamente. Mientras que nuestras cuentas de twitter, nuestros estados de  Facebook o nuestros pensamientos giraban entorno a la situación del diseñador gibraltareño en la maison Dior, lo que verdaderamente estaba ocurriendo se cubría con un disfraz casi perfecto para no alarmar más al mundo de la moda en los malos tiempos que corren. Que si pura enajenación, que si genio creador, que si encerrona, que si plan perfecto, en definitiva, todos las entradas que leíamos en nuestros blogs favoritos hablaban de lo mismo, de melancolía, tristeza, pena, destino fatal… Eso por no hablar de todos aquellos que no se han atrevido a posicionarse del todo por miedo a ser criticados. ¿Cómo es posible justificar una conducta de esa índole diciendo que las palabras de Galliano han sido pura enajenación mental y luego esconder la mano? ¿Alguien ha hablado de la cultura y del respeto por los derechos humanos? La respuesta está muy clara: no. Es triste pensar que la única preocupación de muchos de los apasionados por este mundo sea el futuro de la maison. Sí, es cierto, a mí me preocupó en su momento, pero ahora ya no. Hay decenas, mejor dicho, miles de diseñadores que no han descubierto las grandes firmas, y que podrían ser tan genios como los que ahora se sitúan en la cumbre del diseño de moda. Sin embargo, preferimos lo clásico, no arriesgamos, y permanecemos quietos e impasibles cuando las colecciones desfilan en las fashion week. Admiro a todos aquellos periodistas que se atreven a criticar los desfiles sin compasión, porque que yo sepa de los errores se aprende y no saber reconocerlos es problema del “genio creador” del momento.

Lo confieso, me he despistado mucho. Mientras que Galliano ocupaba gran parte de mi tiempo estas últimas semanas, lo que se cocía en el mundo de la moda era mucho más importante. No se trataba de un cambio aislado, pues varios diseñadores parecían revolotear sobre varias de las firmas de moda  más importantes, tratando de solucionar el problema y ocupar los puestos cuanto antes para empezar las nuevas colecciones. Pilati, Slimane, Ackermann, todos esos son algunos de los nombres que estamos cansados de escuchar y cuyas posibles distribuciones en las firmas es lo que preocupaba a los grandes gurús de la moda.

Como os decía el caso del káiser no se trata de un cambio aislado, pero sí de una gran preocupación para la maison Chanel. La moda consiste en reinventar todo aquello que ya tenemos, y en medida de lo posible, crear algo nuevo. La reinvención es siempre imprescindible, pero no las millones de reinvenciones del 2.55 que ya forman parte de una inmensa lista de cambios del káiser que no me terminan de convencer. Al parecer la última colección de Lagerfeld para Chanel ha aburrido a más de uno, y mucho más nos aburre su egocentrismo y protagonismo casi imparable. Que si muñecos, que si shows en los que el verdadero protagonista es él, que si su obsesión por Baptiste… Las opiniones acerca de sus declaraciones sobre la extrema delgadez y lo odiosa que le parecía la talla 36-38, silenciadas hasta ahora con su talento, ya no gustan a la maison, y mucho menos nos gusta su tan ya pasado de moda talento sobre la pasarela.


Puede que muchos me critiquen por estar lanzado puñaladas contra los grandes (aunque nos es mi intención), pero he de confesar que por lo menos en mi vida por encima de todas las cosas están los derechos de las personas. La moda es para mí un arte, una forma de libertad de expresión, pero como dice el derecho y el dicho tan popular, tu libertad acaba donde empieza la de la otra persona.

Ya es hora de romper con el silencio, hacer borrón y cuenta nueva y darle la oportunidad a nuevos talentos.

¡Un beso y feliz fin de semana!

9 comentarios:

  1. Yo me creo esos rumores de que todo estaba montado por Dior porque estaban hartos de él y así poder echarle.

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  2. Si ya le decía yo a cierta personita que a Chanel debió sentarle muy pero que muy mal lo ocurrido con Galliano; y no porque dejara a la moda por los suelos (Chanel tiene la grandeza suficiente como para que eso no le afecte en absoluto), sino porque son muy conscientes que después del revuelo provocado por el escándalo de el ex-director creativo de Dior, el mundo de la moda no estará en condiciones durante algún tiempo de soportar otro bombazo de ese calibre; pues son muy conscientes de que si Galliano se va, Lagerfeld DEBE permanecer en Chanel algo más de tiempo, pues este mundo se basa también en el conservadurismo de sus creaciones; y sería demasiado para el mundo de la moda Galliano y Lagerfeld salen de las dos grandes casas de moda mundiales.

    Y de hecho, dudo mucho que Anna Wintour pudiera permitir eso; porque es evidente que ella en estos asuntos tiene mucho que decir.

    Un saludo ^^

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  3. Anónimo23:37

    Si saliera Lagerfeld, el último icono de la moda que quedaría sería Anna Wintour... ¿será ella la próxima? Yo, mientras voy por palomitas, porque esto promete...

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  4. sinceramente creo que toda la moda (me refiero a la moda que se puede llevar por la calle) está inventada y vuelve con el tiempo de manera cíclica. ¿Quién no ha oido a su madre de compras añadiendo "esto ya lo he vivido"??

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  5. Me remito a lo que antes comenté.
    La moda y el mundo que la envuelve es un complicado pero ya asumido ciclo, unos llegan otros se van.
    ¿Rumores?, Los hay claro, siempre los habrá.
    No hay duda que Karl es uno de los más grandes, pero no por ello tiene que tener un trono intocable en lo más alto de este universo.
    Las nuevas generaciones de diseñadores llegan. ¿La moda no es cambio?Experimentemos pues.

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  6. Bueno, comentaré porque sé que lo leerás, y quiero dejar claro desde el principio que de moda no tengo ni idea. Y que lo primero que pienso cuando veo desfiles por la televisión es lo que piensan millones de personas: ¿Por qué hacen desfiles de moda con ropa que nadie se pondría? Puede parecerte un pensamiento de profano, pero quiero ser honesto. Así que, salvando las polémicas sobre Galliano, tema sobre el que ya se ha escrito de sobra, me gustaría hacerte una petición.
    Te pido que dediques unas cuantas entradas a hacer accesible el mundo del alto diseño para aquellos a los que no nos cabe en la cabeza. Conceptos básicos, evolución, cómo funciona...a ver si así nos aclaras un poco las cosas.
    UN abrazo ;)

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  7. Estoy muy de acuerdo contigo. Lo de Galliano fue algo injustificable, por muy bebido que estuviese.
    Al igual que me ha gustado esa insinuación acerca de que quizás ya sea hora de renovar diseñadores.
    Hay que dar oportunidades a todo el mundo, ya que como tú dices, hay un montón de buenos artistas que no han tenido ocasión de demostrar lo que valen. Cuando los grandes se acomodan arriba, no hay quien los baje...

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  8. Muy interesante el artículo, sin duda!
    La verdad es que yo también creo que Chanel necesita un cambio de aires.. Galliano se reinventaba, al menos, pero Laguerfeld ya no hace ni ese esfuerzo.

    Un saludo :)

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  9. Estoy con Sobredosis (qué mal ha quedado jeje) en lo de que hay determinadas tendencias que parece que se repiten cada cierto tiempo.
    Yo, al igual qué Álvaro, tampoco tengo ni idea de moda. Hoy mismo venía en el tren ojeando la Vogue y veía cosas que en mi opinión nadie se pondría.
    Me interesa la propuesta que ha hecho de futuras entradas que hagan más accesible y a la vez más "real" el mundo de la alta costura.

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